Es curioso como al final de una carta se garrapiñan los tópicos, los sentimientos de segunda mano y las frasecillas hechas. Qué predecibles son. Las películas y las despedidas de soltera en cambio siempre se reservan una sorpresa para el final, ¿por qué no se puede hacer lo mismo con una carta?

No hablo sólo de cartas formales. Hablo de todas las cartas. Las más personales, esas gritadas desde dentro de un corazón que no puede callarse, como la que nos manda el director de El Corte Inglés cuando estamos de cumpleaños. ¡Hasta esas tienen un final prefabricado! Qué decir, entonces, de felicitaciones navideñas de familia y grandes multinacionales.

Un beso muy grande, y no os atragantéis con las uvas, jejeje…

Un abrazo sincero y que la luz de Iberdrola ilumine su hogar.

El problema, dejando a un lado que sean previsibles, es que los moldes de las frases prefabricadas están hechos sin pensar. ¿Qué es eso de un beso fuerte, o grande? ¿Cómo de grande puede ser un beso? ¿Doce centímetros cúbicos? No creo que sean adjetivos que digan mucho de un beso. Es mucho más acertado hablar, por ejemplo, de un beso lento. El tiempo que dure dice más de un beso que el espacio que ocupe. Aunque lo realmente adecuado, ya que nos besamos en el espacio y en el tiempo, sería hablar de la velocidad. Fijaos en que cualquiera de los adjetivos que utiliza la Dirección General de Tráfico para hablar de la conducción es más ilustrativo que decir un beso grande o gigante. Son más atinados y mucho más poéticos. Todos conocemos, por ejemplo, las consecuencias de un beso bajo los efectos del alcohol. Pero ojo, que nadie tome como buenos los besos recomendados por la DGT. Un beso moderado, o un beso prudente no son más interesantes que un beso temerario. Más bien lo contrario. Todos nos hemos saltado alguna vez la distancia de seguridad y hemos estrellado un beso con daños a terceros. Es un sabor que hay que probar. Besos lentos sin parada, con acelerones, con frenazos en seco y vueltas de campana… Todos son buenos. Creo que sólo rescato un consejo de la DGT: en los besos también conviene descansar cada dos horas para beber algo y estirar las piernas.

Y esto sólo copiando los adjetivos de la DGT. En realidad hay muchísimos más besos. Existen, por ejemplo, los besos extorsionados, que son esos que la madre exige a su hijo dar a un señor que no conoce. «Dale un beso a este señor y dile gracias». Son muy tristes porque se ve que el niño no quiere y el señor, dándose cuenta de ello, aún así lo exige. Está el beso de monja, que pincha; el beso de «vamos a besarnos en las mejillas, no nos sincronizamos bien y nos damos un pico» y le clavas un pico a los labios fríos y ásperos de un tío abuelo tuyo. Hay besos de gente que no sabe darlos pero que quiere aprender, besos de gente que sabe pero que ya no le importan, besos que se caen y se rompen, que se tiran y se recogen… ¡Anda que no hay besos!

Muerte al «beso fuerte» y al «te mando un beso grande». Propongo hacer un inventario y catalogación de besos. Nombre del beso y breve descripción.

COMENTARIOS

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  • 27/12/2018 | 06:04
    Escrito por - Maricel

    Pregunta que sinifica cuando un chico de manda un msj y al ultimo te pone te mando un beso grande

  • 13/04/2016 | 12:20
    Escrito por - Carla

    Pues yo te ayudo. El pico infinito o El beso apretado. Ese que no deja pasar el aire,ni la saliva, ni lengua, ni nada. Sólo la fuerza del los labios pegados a los otros de los que no te quieres despegar nunca... Pero hay que separarse para respirar, es lo único

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