Seguimos con la novela dos punto cero que os propuse hace un par de posts. Cada una de las calvas narrativas que tenía la historia han sido llenadas con tuits vuestros elegidos al azar y ya tenemos tres versiones del primer capítulo. Ahora hemos de votar por uno de estos tres inicios y en cuanto tengamos un ganador nos ponemos con el segundo capítulo. Leed y votad vuestra opción favorita.

OPCIÓN 1

Los rayos de sol apuñalaban la persiana y Onirio, que quería dormir más, buscó la almohada para taparse. Palpó entre las sábanas, sin abrir los ojos, hasta que su manó tocó algo inesperado. Onirio abrió los ojos bruscamente y no podía creer lo que estaba viendo. A su lado había un cadáver. Su padre había palmado y estaba ahí, a su lado, como diciendo: yo tampoco sé qué hago así, pero es lo que hay.

Onirio trató de mantener la calma pero en ese momento su madre golpeó la puerta cariñosamente.

-¿Onirio?, ¿Estás bien? Ya son las doce, ¿no te va a levantar? ¿Qué tienes ahí, que huele tan raro? ¿No estarás fumando, no? Ábreme que voy a ventilar.

Onirío sintió un sudor frío y lo único que se le ocurrió decir fue…

No máma lo que estas oliendo es la cocaína, ya sabes que yo no fumo

Por un instante parecía que había colado pero nada más lejos de la realidad. Su madre no era tonta, era una de esas madres que nació siendo madre y lo sabe todo.

-Tú te cree que soy tonta. Abre la puerta ahora mismo. Si no abres ahora mismo será tu padre quién se encargue de esto y te aseguro que será mucho peor.

Onirio cogió su teléfono móvil, codificó las llamadas y marcó un número. Al otro lado de la puerta, en algún lugar de la casa, sonó el teléfono de su madre. Eso le daría algo de tiempo.

 

CONTINUARÁ…

 

OPCIÓN 2

Los rayos de sol apuñalaban la persiana y Onirio, que quería dormir más, buscó la almohada para taparse. Palpó entre las sábanas, sin abrir los ojos, hasta que su manó tocó algo inesperado. Onirio abrió los ojos bruscamente y no podía creer lo que estaba viendo. A su lado había un hurón fumando un puro relajadamente. Cuando Onirio lo miró, el hurón sonrió con satisfacción.

Onirio trató de mantener la calma pero en ese momento su madre golpeó la puerta cariñosamente.

-¿Onirio?, ¿Estás bien? Ya son las doce, ¿no te va a levantar? ¿Qué tienes ahí, que huele tan raro? ¿No estarás fumando, no? Ábreme que voy a ventilar.

Onirío sintió un sudor frío y lo único que se le ocurrió decir fue…

¿Vas a ventilar? Cuidado que con tanto ventilar igual hiperventilas y aparece un hermanito…

Por un instante parecía que había colado pero nada más lejos de la realidad. Su madre no era tonta, era una de esas madres que tienen un sexto sentido para adivinar cuándo les intentan engañar sus hijos y los pescaderos

-Tú te cree que soy tonta. Abre la puerta ahora mismo. Si no abres ahora mismo me cabreo y en esta casa no se oye otra cosa que los villancicos de Raphael. O los indios tabajara.

Onirio cogió su teléfono móvil, codificó las llamadas y marcó un número. Al otro lado de la puerta, en algún lugar de la casa, sonó el teléfono de su madre. Eso le daría algo de tiempo.

 

CONTINUARÁ…

 

OPCIÓN 3

Los rayos de sol apuñalaban la persiana y Onirio, que quería dormir más, buscó la almohada para taparse. Palpó entre las sábanas, sin abrir los ojos, hasta que su manó tocó algo inesperado. Onirio abrió los ojos bruscamente y no podía creer lo que estaba viendo. A su lado había un ser minúsculo, verdusco, de pequeños y vivarachos ojos, comiendo un trozo de sábana.

Onirio trató de mantener la calma pero en ese momento su madre golpeó la puerta cariñosamente.

-¿Onirio?, ¿Estás bien? Ya son las doce, ¿no te va a levantar? ¿Qué tienes ahí, que huele tan raro? ¿No estarás fumando, no? Ábreme que voy a ventilar.

Onirío sintió un sudor frío y lo único que se le ocurrió decir fue…

Mamá no entres!! estoy haciendo un trabajo para la clase de quimica y podrías intoxicarte!!

Por un instante parecía que había colado pero nada más lejos de la realidad. Su madre no era tonta, era una de esas madres que parecía leer pensamientos. Inteligente y a la vez sabedora de todo, pero un cielo.

-Tú te cree que soy tonta. Abre la puerta ahora mismo. Si no abres ahora mismo vas a estar comiendo coliflor hasta que se extinga.

Onirio cogió su teléfono móvil, codificó las llamadas y marcó un número. Al otro lado de la puerta, en algún lugar de la casa, sonó el teléfono de su madre. Eso le daría algo de tiempo.

 

CONTINUARÁ…

 

VOTAD POR VUESTRA OPCIÓN FAVORITA EN LA SECCIÓN DE COMENTARIOS

En estas tres versiones del primer capítulo han colaborado: Castellonear, Emilio Muñoz, ‏‪Josh Rose Gallagher, Jose A López, JevyanJ, JaruPoefan, QuéFuMePah, Jate4.0® y Javi Marcos. Muchas gracias a todos.

 

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