Al nacer nos cuentan una mentira maravillosa: lo de los Reyes Magos. Están todos en el ajo, familiares cercanos y medios de comunicación internacionales. Hasta que un día cumples cierta edad y te citan ceremoniosamente para contarte cómo va el asunto. Ese día el mundo cobra otra dimensión para ti y pasas a formar parte de los que conocen la verdad. Ese día estás en el ajo.

Vale. Yo ya tengo 38 años y quiero saber si hay más ajos. ¿Hay más momentos en los que me van citar para explicarme algo que no me espero? Entiendo que los que lo saben no respondan porque el ajo no se traiciona. Pero… ¿qué otras revelaciones podría esconder el ajo?: ¿lo de Dios?, ¿lo del amor?, ¿lo de cómo distinguir un calcetín negro de uno azul marino? No creo que sea ninguna de esas porque ninguna de ellas mejora el mundo. La de los Reyes Magos sí. Sin embargo, creo que volverán. Si algo sabemos del ajo es que repite.

¿Qué podrá ser? Yo sospecho ésta:

Me imagino mayor en un banco del parque dando de comer a los patos. De pronto, un suave olor a ajo se impondría al olor a pan, patos y estanque. Yo levanto la mirada y allí habría un solemne consejo de viejecitos ajados. Uno de ellos pone su mano sobre mi hombro y me revela que somos inmortales.

-Somos inmortales pero debemos fingir nuestro fallecimiento para que la humanidad siga creyendo que es mortal y pueda ser feliz. Recoge tus cosas.

-Gracias. Valió la pena.

Pausa.

-Claro que valió la pena, cabrón, anda que no me he reído yo con eso que hacías de «El castellano es un idioma loable… Todos los viernes y sábados en los cines Callao de Madrid».

-Estaba bien, ¿verdad? Por cierto, esto de la inmortalidad que «CALLAO» os lo teníais.

-Venga, recoge rápido que vienen ya los del SAMUR. Tomate ésto y túmbate ahí que nosotros nos encargamos de lo de las constantes vitales. Ahora no digas chorradas.

Y tú, que todavía estás vivo, ¿aún no has visto el show? ¡Pues ya sabes! http://bit.ly/ShowScheduleLP