Hay cosas que están condenadas a ser un plan B. El albaricoque, por ejemplo. La gente no come albaricoque de un modo vocacional. «¡Por favor, que alguien me traiga un albaricoque ahora mismo!». La gente come albaricoque sólo cuando no hay melocotones. -¿Tienen melocotones? -Lo siento, se nos han terminado. Si le interesa nos quedan […]