Mi amigo Juan Sin Tierra ha encontrado este tesoro. Es maravilloso que lo haya encontrado porque ahora estará buscando otro distinto. Cada tesoro encontrado, por Juan o por quien sea, nos mejora. Bueno, realmente no es el tesoro lo que nos mejora sino su búsqueda. El hallazgo no es más que un placer, un ratito, en la punta de los labios. La búsqueda es nutritiva. Disfrutar de esta rareza es una delicia. Haberla encontrado alimenta como un bistec.

COMENTARIOS

0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.