¿Qué habría pasado si el hombre no hubiera inventado las armas? Pues nada, porque no las inventó el hombre, las inventó Dios. Estaban Adán y Eva en el Paraíso, sin inventar armas ni nada, comiendo manzanas, por hacer algo original, y va Dios y manda un ángel con una espada de fuego. Los pobres Adán y Eva no tenían ni idea de lo que era aquello. «¿Qué es eso, Eva?» «Es un arma.» «Ya, pero ¿es un arma blanca o un arma de fuego?»

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De repente alguien dice: «Yo soy un amante de los animales. Me gustan los pájaros: voy a meter uno en una jaula.» Luego, al verlo, se siente culpable y dice: «Pues… voy a ponerle un columpio.» ¿Un columpio a un canario? ¡Pero ¿no ves que no tiene brazos?! Es como si le pones una guitarra y le dices: «¡Hala! Además de cantar, toca.»

 

EDICIÓN RÚSTICA · PVP:  12,80 € + gastos de envío

 

Editorial: Santillana

Ilustraciones: Eduardo Vivanco