Hay veces que las letras son pequeñitas, negras y dudosas como los pezones de las moscas. Esos días hay que estar atentos para no perder detalle ya que pueden regalarnos grandes tesoros de la literatura. Mil gracias a Álvaro Sánchez de Parla, y a Diana y Carmen de Valencia. Gracias por vuestra ayuda y vuestros ojos atentos.
Aterricé hace un par de días, por eso este blog ha estado un poco entumecido, pero ahora que el año ya tiene una dirección, que los proyectos se van asentando y que todo apunta a que pasaré la mayor parte de mi tiempo en Madrid. Ahora que se han acabado los compromisos internacionales El ojo boquiabierto se despereza furioso y abre ventanas para que el mundo sea un sitio más fresquito, ventilado y rico en puntos de vista.
¿Os acordáis de la letra pequeña? Las letras son pequeñas, negritas y escurridizas como el ano de las anguilas, pero si la anguila es eléctrica… se ve luz al final del túnel. He aquí algunos ejemplos que se han ido encendiendo estos meses. El primero me lo regalo una criatura preciosa durante la presentación de libro, el año pasado en San Sebastián. Se trata de un utensilio misterioso y estrujable que sirve para abrir botes de mermeladas, aunque su nombre no garantiza el éxito de la empresa.
El segundo lo encontré en la contraportada del DVD de la película Dónde viven los monstruos. Al parecer es un piropo, pero no esta claro.
El último son las instrucciones de una maquina de afeitar eléctrica. Lo envía Sabino Sánchez, que por su propio bien, espero que sea un señor con barba y bigote.
Ahora si que ya no hay más. Disfrutadlo como la última cucharada de yogur, o como el último piquito del cucurucho de helado, ese que tiene chocolate, porque ya no hay más. ¡El último de los cuatro monólogos de letra pequeña que jamás se emitieron en El Hormiguero!
La temporada pasada del Hormiguero fue la de la letra pequeña. Yo iba a los estudios donde se hace el programa, dejaba grabada mi sección y luego Pablo la incluía en el programa cuando podía. La temporada terminó y hubo cuatro monólogos que quedaron sin emitir. He aquí el primero. Letra pequeña inédita en exclusiva para el ojo boquiabierto.
Patri tiene un extraño supermercado en Gandía (Valencia) y hace unas ofertas muy tronchantes. ¡Compre 24 y pague 33! ¡Me encantan las ofertas con letra pequeña!
Insto a los premios Nobel de Informática a que nos expliquen como funciona esta consola.
Haced clic en la imagen para disfrutarla en todo su esplendor. (Pero luego no cerréis la ventana que os saldréis del blog, mejor dad a la flechita de “para atrás”) E insto a los Nobeles de la informática a que me expliquen si esto se puede hacer de otra manera.
Luis Piedrahita defiende a esos pequeños seres a los que no se les trata con el respeto que se merecen. El ojo boquiabierto es su blog y en él izará las insignificancias que considere oportunas.
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