¿En qué casa vivirías?
Llevo tres años buscando piso pero no me decido. Y el tema urge porque ahora mismo vivo en un piso de cuarenta metros cuadrados mal contados, de hecho están tan mal contados que no son cuarenta, son cuatro. Y no son metros, son centímetros. Y ni siquiera son cuadrados, creo que son redondos.
Pero no es fácil decidirse. Imaginemos dos pisos exactamente iguales, mismo tamaño, precio, distribución, forma, calidades… en dos edificios distintos. Uno de ellos bellísimo, patrimonio de la humanidad y emblema de la ciudad, y el otro horrible, hortera y de mal gusto. Y ambos enfrentados, situados uno frente al otro. ¿En cuál preferirías vivir?
¿En el bonito o en el feo? Ten en cuenta que los pisos por dentro son iguales y que la única diferencia son las vistas. Si eliges el bonito cada vez que te asomes a la ventana tendrás delante un edificio horrible, hortera y de mal gusto, sin embargo si decides vivir dentro del feo cada vez que te asomes a la ventana tendrás ante ti un edificio bellísimo, patrimonio de la humanidad y emblema de la ciudad.
No es fácil decidir. Tener un balcón bello a ojos del que te mira, pero que al asomarte te pone delante de algo más horrible que un langostino de nylon. O vivir en el langostino, asomarte a sus ojillos negritos y redondos como pepitas de sandía, y ver ante ti a un balcón precioso con un señor asomado que no sabes si te envidia o te compadece. ¿Qué prefieres hacer con la belleza, dime, poseerla o disfrutarla?
Ojalá encontrar un piso fuera tan sencillo como responder a esa pregunta.








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