La guías en RNE 25-07-2010
He aquí el segundo monólogo de esta temporada de radio veraniega. Esta vez a cerca de unos pequeños seres, bastante gigantesco, a los que no se les trata con el respeto que se merecen.
He aquí el segundo monólogo de esta temporada de radio veraniega. Esta vez a cerca de unos pequeños seres, bastante gigantesco, a los que no se les trata con el respeto que se merecen.
He aquí el primer monólogo de este año en el programa No es un día cualquiera. No lo olvidéis, todos los fines de semana en RNE, a eso de las doce y media, una menos cuarto. El sábado pasado fueron las uñas.
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Después de un mes y doce días clínicamente muerto, este blog ha resucitado. No lo hizo antes porque no sabía cómo hacerlo. No hay nada escrito acerca de cómo resucitar; alguna novela de zombis y la biblia, nada más, por eso es tan difícil saber cuál es la manera adecuada de regresar de la no existencia. Imagino que, como todas las cosas, se podrá hacer bien o mal. Habrá gente que sepa resucitar con elegancia y gente que dé pena verla resucitar. Pues por si alguno de vosotros, en el futuro, se ve en las mismas que se ha visto este blog y desea resucitar con elegancia de marqués he aquí algunos detalles a tener en cuenta.
Así como cuando uno regresa de un viaje largo es aceptado besar y abrazar a los seres queridos, cuando se resucita hay que ser más discreto. Las muestras de cariño han de venir de parte de los presentes. Está muy mal visto que el recién resucitado tome todo el protagonismo dando besos a diestro y siniestro, abrazando a la gente o contando anécdotas del más allá. Esa gente que resucita empeñada en contarte lo del túnel de luz o que ha estado con sus antepasados y enseñarte sus fotos del hades, esa gente está mejor dónde estaba.
La resurrección ha de ser discreta y sin hacerse notar. Hable poco. Tenga en cuenta que el aliento de un excadáver huele fuerte. Puede que usted tenga comida en su interior desde hace varias semanas, esa comida ha podido fermentar y eso suele oler fuerte. Piense que si ha bebido leche, es posible que tenga queso en su interior.
Tampoco está bien visto orinar nada más resucitar, por muchas ganas que usted tenga. Es normal que el resucitado tenga la vejiga llena y unas ganas imperiales de aliviarlas, pero no lo haga. El pis de cadáver también huele fuerte, se han dado casos de gente que ha llegado a orinar queso.
En pocas palabras: No haga usted mucho ruido ni se crea que resucitar es una gran cosa, deje que le abracen y que le den bienvenida, pero haga poco, no le de importancia al asunto, y pronto habrá vuelto todo la normalidad.
Bienvenidos a la normalidad.
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Luis Piedrahita defiende a esos pequeños seres a los que no se les trata con el respeto que se merecen. El ojo boquiabierto es su blog y en él izará las insignificancias que considere oportunas.
Escrita y dirigida por Luis Piedrahita y Rodrigo Sopeña.
ISBN 8403098596
ISBN 840309736
ISBN8403096461
Copyright © 2008 | Luis Piedrahita - Hecho en WordPress
Diseño creado por www.koento.com
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