Inventa una vida es el primer concurso de El Ojo Boquiabierto. El reto consiste en inventar una persona, su profesión, el día más feliz de su vida y su muerte. Se valorará la síntesis, el ingenio, la belleza de las palabras elegidas y la poesía de cada ficha. Sólo se puede presentar una ficha por persona. El premio será uno de mis tres libros, el que el ganador elija, firmado y dedicado. El concurso durará una semana a partir de hoy. Yo decidiré cuál es la mini biografía que más se parece a lo que piden en las bases del concurso.
He aquí un ejemplo de ficha, fuera de concurso.
NOMBRE: Ferrugino Melindre
PROFESIÓN: Encargado de planchar la ropa de las estatuas del parque del retiro y nadador aficionado.
EL DÍA MÁS FELIZ DE SU VIDA: Cuando se proclamó campeón nacional de natación con armadura de la baja edad media.
SU MAYOR GESTA: Atravesar dos océanos -los dos más pequeños- nadando con una armadura medieval del siglo XII, dos tallas más pequeña.
SU MUERTE: Unos piratas le obligaron a tragarse sus propios zapatos.
El jueves 7 de mayo se cierra el plazo ¡Suerte!
Ya sabéis como funciona. No más de cincuenta palabras, sólo textos que hagan avanzar a la historia y sólo un texto por persona. Aquí comienza el segundo Cadáver Exquisito 2.0
Don Cospeito Rebuzno sería un señor bajito, rosadete y cabezón como tantos si no fuera por un pequeño detalle: Don Cospeito tenía las venas tan duras que no necesitaba huesos. Lo descubrió un día que estornudo muy fuerte, que se le salió el esqueleto por la boca y su cuerpo mantuvo intacta su estructura. Fascinado ante el fenómeno el señor Cospeito rellenó su esqueleto con almohadas, luego cubrió los huesos con unos filetes de ternera que tenía en la nevera e hizo la piel con jamón de york. Este clon casero era tan parecido a su amo que el señor Cospeito salió a la calle, su gemelo de la mano, dispuesto a que su vida cambiara para siempre.
He aquí una nueva entrega de “El arqueólogo” Si necesitáis recordar el capítulo anterior id a los tags y pulsad “el arqueólogo”. También os advierto que en unas horas se iniciará el próximo cadáver exquisito.
Buenos Aires, 27 de abril 2009
Capítulo Dos.
Poco a poco Onirio se fue haciendo con una recua de teorías muy interesantes acerca de la evolución de las especies. Él no sabía si eran atinadas y quiso compartir sus conocimientos con la comunidad científica. Metió la única copia de su muestrario de moquetas dentro de un sobre y lo mandó al Instituto Darwin solicitando el ingreso.
El instituto Darwin, para el que no lo sepa, es el sueño de todo arqueólogo paleontólogo. Un lugar en el que se estudian restos de animales de verdad, con aparatos de verdad y en el que se pueden apuntar teorías de verdad en libretas de verdad. Es un sitio muy especial, de verdad. Y allí todo lo que se dice, al final, es cierto.

Un restaurante francés. La especialidad es la sopa de cebolla y en casi todas las mesas hay un plato. Seguramente será cara porque la gente que ya ha pedido la cuenta está visiblemente disgustada. Da igual, imagina que pides la sopa y que está tan deliciosa que le chuparías los dedos al cocinero, que te la terminas. Estás satisfecho y nada puede empañar ese momento. Pides la cuenta y cuando vas a pagar observas que el tique está doblado con varios pliegues, de manera que sólo se lee: “Restaurante Sabrosón, si quiere saber el precio de su sopa despliegue el tique una vez”. Al hacerlo el tique revela un nuevo renglón de texto. “Sopa de cebolla; seis euros.” No es caro, pero pone algo más. Sigues leyendo: “Esperamos que la sopa haya sido de su agrado y aprovechamos para informarle de que en este restaurante hay una costumbre única en el mundo que no supone coste adicional, si desea conocerla despliegue su tique una vez más.” ¿Qué harías? Yo lo desplegaría, por un lado no pierdes nada y por otro conocerías el folclore del restaurante. Imagina que al desplegar el tique por segunda vez lees: “El cocinero de este restaurante tiene la costumbre de escupir en uno de los platos de sopa de cebolla que sirve cada noche.” En ese momento se te revuelve el estómago, está claro. Sin embargo piensa lo siguiente, si no hubieras desdoblado el tique la primera vez ya estarías paseando por la calle y recordando una sopa deliciosa. Si lo analizas bien estás en una situación muy complicada porque tampoco tienes la seguridad de que tu sopa haya sido la elegida. Es decir: así como salir del restaurante sin saber la verdad habría reportado una felicidad muy ingenua e inmerecida, ese disgusto que tienes ahora también es injustificado. A lo mejor tu sopa no es la elegida. Sigues leyendo: “Si desea usted saber en que plato se ha escupido despliegue el tique una vez más” ¿Qué harías?
Buenos Aires, 26/04/2009
Esta es una de mis magias favoritas. La hacen unos señores llamados Penn y Teller, dos magos muy polémicos, odiados por gran parte de la comunidad mágica porque en su show revelan algunos de los secretos mejor guardados por los magos. Se les ha echado en cara que han conseguido su fama de modo bastardo y que no tiene ni idea de magia. Pues yo creo que la belleza de este juego es indiscutible.
¿Recordáis la historia del hombre que sabía volar? Pues aquí comienza otro cuento posteado en varios micro cuentos. No conozco el final de la historia, tan solo el capítulo de hoy. A ver a dónde nos lleva.
El arqueólogo. Capítulo uno.
Onirio era un arqueólogo muy pobre que vivía feliz en un vertedero municipal. Para no olvidar su oficio, cada día rebuscaba entre las basuras de los ricos y reconstruía los esqueletos de sus cenas. Pero había un problema. Los ricos comían primer plato, segundo plato y postre, y luego lo tiraban todo en la misma bolsa. Eso Onirio no lo sabía. ¿Cómo imaginar semejante dispendio? El pobre Onirio lo reconstruía todo y creía que se trataba de un único ser vivo. Un besugo con costillas de ternera, un bogavante con manitas de cerdo, faisanes con varias cabezas de gamba… Él montaba todos aquellos esqueletos, puzles biológicos, y apuntaba sus descubrimientos en la parte de atrás de un muestrario de moquetas.
Ahora sí que está lista la web. En realidad lleva lista casi un mes, pero cuando la colgué vuestra afluencia fue tal que el servidor no dio abasto. Fue como si toda la NBA intentara entrar en Imaginarium por la puerta de los niños. Ya está solucionado. Ahora, gracias a los amigos de redcoruna.com, tenemos unas puertas como las de la catedral de Burgos. Sed todos bienvenidos y pasadlo pipa. Por favor, no deis portazo al salir.
Dentro de un ratito colgaré el primer capítulo de un nuevo micro relato por entregas y la semana que viene un nuevo cadáver exisito 2.0.
Espero que la espera haya merecido la pena
He aquí la nueva web. Ha tardado casi un año, pero ya está aquí. Abro este hilo para que dejéis vuestros comentarios. Espero que os guste.
Link: http://www.luispiedrahita.com/
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